Tendinitis de muñeca: cómo aliviar el dolor
La tendinitis de muñeca es la inflamación de los tendones que rodean la articulación de la muñeca, y una de las lesiones más frecuentes en personas que realizan movimientos repetitivos con las manos — ya sea en el trabajo con teclado y ratón, en actividades manuales o en el deporte.
El dolor de muñeca que provoca puede limitar tanto las actividades laborales como las cotidianas. Si no se trata a tiempo tiende a cronificarse, por lo que identificar los síntomas y actuar pronto es fundamental para una recuperación completa.
La fisioterapia es el tratamiento más eficaz para la tendinitis de muñeca, permitiendo recuperar la movilidad y la fuerza sin necesidad de cirugía en la gran mayoría de casos.
Qué es la tendinitis de muñeca
La tendinitis de muñeca es la inflamación de los tendones flexores o extensores que recorren la muñeca. Los tendones son estructuras fibrosas que unen el músculo con el hueso y permiten el movimiento. Cuando se sobrecargan de forma repetitiva, se produce una irritación que genera dolor, inflamación y limitación del movimiento.
Es importante distinguirla del síndrome del túnel carpiano — que afecta al nervio mediano y provoca hormigueo y entumecimiento en los dedos — y de la tendinitis de De Quervain, que afecta específicamente a los tendones del pulgar y provoca dolor en la base del dedo gordo al moverlo.
Causas de la tendinitis de muñeca
Las razones más frecuentes por las que aparece la tendinitis de muñeca son:
- Movimientos repetitivos: usar el teclado y el ratón durante horas, escribir, tocar instrumentos, trabajos en cadena o deportes de raqueta son las causas más comunes.
- Esfuerzo excesivo o brusco: levantar objetos pesados con la muñeca en mala posición o realizar movimientos forzados sin preparación previa.
- Postura incorrecta mantenida: muñeca en flexión o extensión forzada durante largos periodos, especialmente al teclear o al dormir.
- Lesiones o traumatismos: golpes directos en la muñeca o caídas sobre la mano extendida.
- Enfermedades inflamatorias: la artritis reumatoide puede aumentar el riesgo de tendinitis de muñeca y de otras articulaciones.
Cuando la tendinitis de muñeca aparece junto con tendinitis de hombro u otras lesiones del miembro superior, suele indicar una sobrecarga global del brazo que conviene valorar en conjunto.
Síntomas de la tendinitis de muñeca: cómo identificarla
Los síntomas más frecuentes de la tendinitis de muñeca son:
- Dolor en la muñeca, especialmente al moverla, al ejercer presión o al realizar movimientos de giro.
- Inflamación y sensibilidad al tacto en la zona del tendón afectado.
- Rigidez matutina: dificultad para mover la muñeca con normalidad al levantarse, que mejora a lo largo del día.
- Debilidad en la mano: dificultad para agarrar objetos o realizar pinzas con los dedos.
- Crepitación: sensación de chasquido o crujido al mover la muñeca, producida por la fricción del tendón inflamado.
Si el dolor es muy intenso, aparece de forma súbita o va acompañado de entumecimiento u hormigueo en los dedos, es importante descartar una rotura tendinosa o un síndrome del túnel carpiano antes de iniciar el tratamiento.
Tratamiento de la tendinitis de muñeca
Si experimentas alguno de estos síntomas, es importante actuar rápidamente para evitar complicaciones. Algunas medidas efectivas incluyen:
Fisioterapia — tratamiento principal
La fisioterapia es el tratamiento más eficaz para la tendinitis de muñeca. Un fisioterapeuta puede reducir la inflamación, recuperar la movilidad y diseñar un programa de fortalecimiento para evitar recaídas. Las técnicas más utilizadas son:
- Masaje transverso profundo: técnica aplicada directamente sobre el tendón afectado para reducir la inflamación y favorecer la cicatrización del tejido.
- Punción seca: indicada cuando existen puntos gatillo en la musculatura del antebrazo que sobrecargan los tendones de la muñeca. Actúa directamente sobre el nódulo de tensión.
- Electroterapia y ultrasonidos: reducen la inflamación local y alivian el dolor en la fase aguda.
- Férula o muñequera: inmovilización parcial en la fase aguda para reducir la sobrecarga del tendón durante el reposo nocturno o en actividades de riesgo.
- Ejercicios de movilidad y fortalecimiento: programa progresivo para recuperar la fuerza y la amplitud de movimiento sin sobrecargar el tendón.
Medidas en casa
- Frío en fase aguda: compresas frías 15-20 minutos varias veces al día reducen la inflamación en las primeras 48-72 horas.
- Calor en fase crónica: mejora la circulación y relaja la musculatura del antebrazo en casos de dolor persistente.
- Antiinflamatorios: el ibuprofeno puede aliviar el dolor temporalmente bajo supervisión médica, pero no resuelve la causa.
Ejercicios para la tendinitis de muñeca
Los ejercicios para la tendinitis de muñeca son fundamentales tanto para la recuperación como para la prevención de recaídas. No deben realizarse en la fase aguda con dolor intenso:
- Estiramiento de flexores: extiende el brazo con la palma hacia arriba y tira suavemente de los dedos hacia abajo con la otra mano. Mantén 20-30 segundos. Repite 3 veces.
- Estiramiento de extensores: extiende el brazo con la palma hacia abajo y tira de los dedos hacia abajo. Mantén 20-30 segundos.
- Rotaciones de muñeca: realiza círculos lentos y controlados con la muñeca en ambos sentidos, dentro del rango sin dolor.
- Fortalecimiento con pelota antiestrés: aprieta y suelta suavemente para fortalecer la musculatura flexora del antebrazo.
- Fortalecimiento de extensores con banda elástica: coloca la banda en los dedos y abre la mano contra resistencia para equilibrar la musculatura del antebrazo.
La terapia con ventosas puede combinarse con los ejercicios para reducir la tensión en la musculatura del antebrazo y facilitar el trabajo de movilización.
Prevención de la tendinitis de muñeca
Para reducir el riesgo de tendinitis de muñeca o evitar que se repita:
- Ergonomía en el trabajo: ratón y teclado a la altura correcta, muñecas en posición neutra al teclear. Un reposamuñecas puede reducir significativamente la tensión.
- Pausas activas: levanta las manos del teclado cada 45-60 minutos y realiza estiramientos de muñeca y antebrazo durante 2-3 minutos.
- Calentamiento antes del deporte: moviliza las muñecas antes de actividades con raqueta, escalada o levantamiento de pesas.
- Fortalece la musculatura del antebrazo: unos músculos fuertes y equilibrados protegen los tendones ante la sobrecarga.
- No ignores el dolor precoz: una molestia persistente en la muñeca tras el trabajo o el deporte es la primera señal. Actuar en ese momento evita que la lesión se cronifique.