Cupping o terapia con ventosas: en qué consiste y para qué sirve
El cupping o terapia con ventosas es una técnica utilizada en fisioterapia que consiste en aplicar ventosas sobre la piel para crear un efecto de vacío o succión. Esta succión actúa sobre el músculo y el tejido blando, aumentando el flujo sanguíneo local, liberando tensiones musculares y facilitando la recuperación de lesiones.
Aunque su uso se remonta a la medicina tradicional china y a diversas culturas antiguas, hoy el cupping forma parte del arsenal terapéutico de la fisioterapia moderna. Se aplica principalmente en contracturas musculares, puntos gatillo, adherencias de cicatrices y recuperación deportiva. Deportistas de élite como Michael Phelps popularizaron su uso en los Juegos Olímpicos de Río 2016, donde las marcas circulares características de las ventosas fueron visibles en su espalda.
Qué es el cupping y cómo actúa sobre el músculo
Las ventosas de fisioterapia son copas de plástico o cristal que se aplican sobre la piel creando un vacío por succión. Este vacío eleva los tejidos superficiales — piel, fascia y músculo — produciendo una serie de efectos fisiológicos:
- Aumento del flujo sanguíneo: la succión atrae sangre hacia la zona tratada, mejorando la oxigenación y la eliminación de metabolitos acumulados en el músculo.
- Liberación de la tensión muscular: actúa de forma inversa al masaje — en lugar de comprimir, eleva el tejido — lo que facilita la liberación de contracturas y puntos de tensión profundos.
- Efecto antiinflamatorio y analgésico: reduce la inflamación local y alivia el dolor en la zona tratada.
- Liberación de adherencias: especialmente eficaz en cicatrices y tejidos con poca movilidad.
- Activación del sistema linfático: mejora el drenaje de líquidos y toxinas en la zona.
Tras la sesión es normal observar marcas circulares rojizas o moradas en la zona tratada. No son hematomas en el sentido estricto — no duelen al tacto — sino el resultado de la sangre que asciende hacia los capilares superficiales. Desaparecen en 3-7 días sin dejar rastro.
Tipos de cupping: cómo se aplican las ventosas
Existen diferentes formas de aplicar las ventosas en fisioterapia, según el objetivo del tratamiento:
- Ventosa fija: Se coloca la ventosa en un punto concreto durante 5-15 minutos sin moverla. Se utiliza para tratar puntos gatillo, contracturas localizadas y adherencias de cicatrices. Es la técnica más utilizada en fisioterapia.
- Cupping deslizante o masaje con ventosas: La ventosa se desliza sobre la piel con un movimiento suave, aplicando aceite previamente para reducir la fricción. Produce un efecto similar a la liberación miofascial, estimulando la circulación y liberando retracciones en zonas amplias como la espalda o los muslos.
- Ventosa en movimiento activo: El fisioterapeuta aplica la ventosa mientras el paciente realiza un movimiento activo con la zona tratada. Es especialmente útil para mejorar la movilidad articular y tratar restricciones funcionales.
- Tipos de ventosas: plástico vs cristal: En ASERHCO utilizamos principalmente ventosas de plástico, que permiten regular con precisión el grado de succión mediante válvula. Las ventosas de cristal tradicionales funcionan con calor, pero son menos habituales en fisioterapia moderna por su menor control de la presión.
Para qué lesiones y problemas se usan las ventosas
La terapia con ventosas en fisioterapia está indicada en una amplia variedad de problemas musculares y de tejido blando:
- Contracturas musculares: es la indicación más frecuente. Las ventosas actúan sobre los puntos de máxima tensión muscular con mayor profundidad que el masaje convencional, especialmente en la espalda, trapecios y cuello.
- Puntos gatillo activos: nódulos de tensión muscular que generan dolor referido. Las ventosas los desactivan de forma eficaz, a menudo en combinación con punción seca.
- Dolor lumbar y cervicalgia: reduce la tensión en la musculatura paravertebral y alivia el dolor en la zona baja y alta de la espalda.
- Tendinitis: mejora la circulación en la zona tendinosa y reduce la inflamación.
- Cicatrices adheridas: la succión libera las adherencias entre la piel, la fascia y los tejidos profundos, mejorando la movilidad y el aspecto de la cicatriz.
- Recuperación deportiva: reduce la fatiga muscular tras el entrenamiento, mejora la eliminación de metabolitos y acelera la recuperación.
- Síndrome de dolor miofascial: muy eficaz en casos de tensión crónica extensa.
Contraindicaciones y advertencias del cupping
Aunque el cupping es una técnica de bajo riesgo, existen situaciones en las que no debe aplicarse:
- Heridas abiertas, quemaduras o lesiones cutáneas activas
- Embarazo — especialmente en zonas del abdomen y la espalda baja
- Personas con problemas cardíacos o renales graves
- Pacientes anticoagulados — la succión puede provocar hematomas importantes
- Zonas con varices o fragilidad vascular
- Piel muy sensible o con tendencia a hematomas
Antes de recibir el tratamiento, el fisioterapeuta realiza una evaluación previa para determinar si la técnica es adecuada para tu caso y qué modalidad de aplicación es la más conveniente.
Qué esperar en una sesión de cupping
Si es tu primera vez con ventosas de fisioterapia, esto es lo que ocurrirá durante y después de la sesión:
- Durante la sesión: sentirás una presión o tirón en la zona tratada, que puede ir de leve a intensa según el grado de succión. No debe generar dolor agudo.
- Las marcas circulares: aparecerán en la zona tratada con coloración que va del rosa al morado oscuro, según el grado de tensión muscular y circulación en esa zona. No duelen al tocar. Desaparecen en 3-7 días.
- Después de la sesión: es posible sentir sensibilidad en la zona tratada durante 24-48 horas. La mejoría en la movilidad y reducción del dolor suele notarse en las primeras horas o al día siguiente.
- Número de sesiones: varía según el problema. En contracturas agudas, 1-3 sesiones suelen ser suficientes. En problemas crónicos o cicatrices, el tratamiento puede requerir más sesiones.
¿Es efectivo el tratamiento con ventosas?
Si bien no existe evidencia científica concluyente sobre los beneficios del cupping, muchos pacientes refieren mejorías en contracturas musculares, tendinitis y cicatrices adheridas.
Durante los Juegos Olímpicos de Río 2016, deportistas como Michael Phelps mostraron hematomas característicos del uso de ventosas, lo que demuestra su popularidad en la élite deportiva.
En fisioterapia, los mejores resultados se obtienen cuando el cupping se combina con otras técnicas dentro de un tratamiento personalizado.