¿Por qué tengo una contractura muscular?

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¿ Qué es una contractura muscular ?

Una contractura es una contracción involuntaria, duradera o permanente, de uno o más grupos muscularesPuede aparecer al realizar un esfuerzo y entre los síntomas más frecuentes encontramos el abultamiento o inflamación de la zona, dolor y alteración del funcionamiento normal del músculo. En este artículo descubrirás más información sobre las contracturas musculares

¿ Por qué tengo una contractura muscular ?

Hay varios motivos frecuentes por los que una contractura puede aparecer. Las más comunes son:

  • Postura inadecuada: haber realizado una actividad continuada en una posición incorrecta.
  • Sobrecarga: realización forzada de un ejercicio, como coger más peso del debido.
  • Deshidratación y falta de magnesio y potasio. Las células musculares necesitan agua, glucosa, sodio, potasio y magnesio.
  • Estrés emocional y psicológico: la ansiedad y la tensión pueden afectar al sistema nervioso causando rigidez en el cuello y tensión muscular.
  • Sedentarismo: la falta de tonificación muscular por inactividad también es enemiga de la buena salud de la espalda.

¿Cómo se pueden evitar las contracturas?

Una de las formas de prevenir una contractura es realizar un buen calentamiento antes de un esfuerzo. Además, es importante trabajar el estiramiento de los músculos, ya que un  buen trabajo de flexibilidad facilitará la recuperación del músculo después del entrenamiento.

Una vez que tenemos una contractura no es conveniente tratarla uno mismo con masajes y remedios inapropiados, lo mejor es acudir a un fisioterapeuta de confianza. La fisioterapia te ayudará a descubrir qué tipo de contractura es y cuál es el mejor método para su tratamiento, además, de ofrecerte los consejos adecuados para que puedas aliviar el dolor durante los próximos días de recuperación.

Algunas recomendaciones para tratar las contracturas:

  • Aplicar calor en la zona afectada: ayudas de este modo a relajar el músculo.
  • Masajes: el fisioterapeuta, gracias a un masaje adecuado, provocará un aumento del flujo sanguíneo que mejora la recuperación de tejidos, reduce la tensión y evita el dolor. Técnicas como las ventosas o cupping son especialmente eficaces en contracturas persistentes.
  • Estiramientos: ayudan a relajar el músculo o grupo de músculos afectados.
  • Antiflamatorios: ciertos fármacos logran relajar la musculatura y reducir la contracción.
  • En casos con puntos gatillo activos, la punción seca es una de las técnicas más eficaces para desactivarlos.

ASERHCO Fisioterapia · Doctor Cerrada

ASERHCO Fisioterapia · Vicente Berdusán