Fisioterapia y parálisis cerebral

Tabla de contenidos

La fisioterapia puede ayudar a las personas con parálisis cerebral en diferentes ámbitos de su vida. A continuación explicamos las necesidades, características y las técnicas de fisioterapia más eficaces en este tipo de pacientes.

¿Cómo puede ayudar la fisioterapia a personas con parálisis cerebral?

La fisioterapia es un pilar fundamental en el tratamiento de personas con parálisis cerebral. Las personas (tanto adultos como niños) que presentan esta enfermedad tienen problemas en el desarrollo de los patrones de movimiento como la postura, la marcha y coordinación y lo más importante: la autonomía.

Gracias a la fisioterapia, conseguimos ayudar a estas personas para que logren la mayor independencia posible, sin necesitar siempre la ayuda de terceras personas.

De esta manera, conseguimos mejorar su calidad de vida y cumplir los objetivos funcionales en cada etapa de su desarrollo. Las sesiones de fisioterapia también pueden combinarse con terapia ocupacional para un abordaje más completo.

¿Qué características muestran estos pacientes?

Aunque tengan diagnosticada parálisis cerebral, todos los pacientes son diferentes. Es necesario realizar una valoración adecuada, acompañada siempre de informes médicos que orientarán el tratamiento.

Hay varios tipos de parálisis cerebral

  • Parálisis cerebral espástica: las personas encuentran dificultad para controlar algunos o todos sus músculos, que tienden a estirarse y debilitarse, y que a menudo son los que sostienen sus brazos, piernas o cabeza.
  • Parálisis cerebral disquinética o atetoide: se caracteriza por movimientos lentos, involuntarios y descoordinados que dificultan la actividad voluntaria. Es común que los músculos cambien rápidamente de flojos a tensos, con movimientos descontrolados en brazos y piernas.
  • Parálisis cerebral atáxica: las personas tienen dificultades para controlar el equilibrio debido a una lesión en el cerebelo. Según el alcance de la lesión, pueden llegar a caminar de forma inestable.
  • Parálisis cerebral mixta: se produce cuando el cerebro presenta lesiones en varias estructuras, combinando características de los diferentes tipos.

Según la parte del cuerpo afectada:

  • Hemiplejia: discapacidad en la mitad izquierda o derecha del cuerpo.
  • Paraplejia: afectación principalmente de miembros inferiores.
  • Tetraplejia: afectados los dos brazos y las dos piernas.
  • Displejia: afecta a las dos piernas, estando los brazos nada o ligeramente afectados.
  • Monoplejia: únicamente está afectado un miembro del cuerpo.

Según la severidad:

  • Leve: la persona no está limitada en las actividades de la vida diaria, aunque presenta alguna alteración física.
  • Moderada: el individuo tiene dificultades para realizar actividades diarias y necesita medios de asistencia o apoyos.
  • Severa: la persona requiere apoyos para todas las actividades.

¿Qué técnicas de fisioterapia funcionan mejor en este tipo de pacientes?

Las técnicas dependerán de la afectación del paciente y su edad — no es lo mismo tratar a un niño que a un adulto con parálisis cerebral. Las más utilizadas son:

  • Técnicas de facilitación neuromuscular propioceptiva: Método Vojta, Método Kabat, Método Bobath.
  • Fisioterapia respiratoria: debido a posibles deformaciones de tórax o malas posturas, el sistema respiratorio puede verse afectado.
  • Ejercicio físico adaptado a las capacidades del paciente.

¿Algún ejercicio recomendado?

El programa de ejercicios debe diseñarse de forma individualizada según el tipo de parálisis cerebral, la edad del paciente y su nivel de afectación. No existe un protocolo único — lo que funciona en un paciente puede no ser adecuado para otro.

Algunos de los objetivos más habituales del trabajo en fisioterapia son:

  • Mejorar el control postural: ejercicios de estabilización en sedestación y bipedestación para trabajar el equilibrio y la alineación corporal.
  • Favorecer la marcha: trabajo de patrones de movimiento, coordinación y transferencias de peso según el método Bobath o Vojta.
  • Reducir la espasticidad: estiramientos pasivos y activos, movilizaciones articulares y técnicas de inhibición muscular.
  • Fortalecer la musculatura: ejercicios de potenciación adaptados a las posibilidades de cada paciente.
  • Mejorar la función respiratoria: especialmente en pacientes con deformaciones torácicas o afectación del control del tronco.

Una parte fundamental del tratamiento es la implicación familiar: el fisioterapeuta enseña a los familiares a realizar los ejercicios en casa, multiplicando el efecto de las sesiones y mejorando la autonomía del paciente en su entorno cotidiano.

Para diseñar un programa adecuado, lo mejor es acudir a un fisioterapeuta especializado que valore el caso y adapte el tratamiento a cada etapa del desarrollo.

Si necesitas un centro de fisioterapia en Zaragoza, no dudes en visitarnos.

ASERHCO Fisioterapia · Doctor Cerrada

ASERHCO Fisioterapia · Vicente Berdusán