• Queremos compartir dos de las cartas de los participantes del Taller de técnicas para mejorar bienestar personal
  • Impartimos este taller en el Centro de Mayores de la Almozara (Zaragoza).
  • Nos encantó la experiencia y a los participantes parece que también

¡No tienen desperdicio!

La primera carta del taller de bienestar personal nos la escribe MªLuisa:

Este año vi ,entre otros talleres, Técnicas de bienestar personal, nuevo para mi. Sin dudar lo solicité, pues me gusta aprender.

Llegó el primer día de clase, conocía a algunos compañeros, pero todos estupendos. Me encantó el profesor, amable, educado, nos explicó lo que haríamos durante el curso, todo ello me gusto. Cosas muy útiles. Todos los días eran las clases distintas, mucha variación: cómo aprovechar el tiempo libre y ejercicios para la memoria. Aprendes los nombres de los compañeros (creo que no lo hemos conseguido, estamos en ello) , adivinanzas, descubrir oficios solo con mímica, la gallina ciega fue muy divertida, lo pasamos muy bien y nos reímos mucho.

Casi todas las clases son para hacernos pensar qué es lo que necesitamos para que nuestra mente no se atrofie, no digamos la memoria (la mía).

El profesor insiste en que tenemos que estar alegres, contentos, siempre con la sonrisa en la cara y transmitírselo a los demás. Yo procuro en casa practicar algunas o muchas de las cosas que nos dice el profesor. Reírme, cuando llega la familia o una visita me dicen: “Qué contenta estás”, y contestó: es gracias a lo que aprendo en clase de bienes personal.

¡Qué suerte tener un buen profesor!

Muchas Gracias.

Y la segunda viene de la mano de Carmen:

Ya es martes, empieza el nuevo taller, me está pasando lo de siempre, que cuando se termina me parece poco, pero cuando empiezan me parece pronto. Algo hay que hacer, no puedo estar en casa, tengo que salir y convivir.

Sorpresa, el que da el taller este año es un chico no demasiado alto y menudico. Llegan las presentaciones. Empieza la clase; bueno, bueno, lo primero que quiere, vernos bien guapas, pero qué se ha creído. Seguimos: que traigamos las gafas de ver de cerca y de lejos, como llevo las dos en una, sin problemas. Sonotone, si lo necesito no tengo. También haremos risoterapia, ¡si yo no quiero contar chistes!, no me hacen gracia. Con poco más se termina la hora, daremos un margen para saber en qué resulta todo esto.

Van pasando los martes, vas comprendiendo que vernos guapas es, sentirse bien por dentro y por fuera y así lo trasmites a los demás, haces la vida agradable. Las gafas, es poder mirar a los demás no solo por fuera, también comprendiendo y respetando. Sonotone, cuántas veces estás oyendo lo que te están diciendo, pero no los estás escuchando.

Risoterapia, no creía que pudiera reírme tanto, no son los chistes, son nuestros gestos, es saberte reír de ti mismo.

Termino, el chico no muy alto y menudico, es fenomenal, me parece una persona alta, grande y con una sorna impresionante, que sin darme cuenta me hace comprender, qué tengo que querer, qué tengo que ver, qué tengo que escuchar y que las perfecciones hay que dejarlas por detrás.

Sigue así.

Taller de Bienestar personal

No tenemos palabras para expresar lo agradecidos y conmovidos que no sentimos al recibir estas cartas. 

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